LA FALTA DE HUMILDAD FRENTE AL CREADOR
Cuando un “ben Adám” (hombre) (de “adamáh”=polvo de la tierra) se cree a la altura del Creador, algo anda terriblemente mal en él, y su futuro no es promisorio, no importa cómo le vaya hoy ni lo que parezca que su futuro pueda parecer que va a ser. Es totalmente comprensible esta posición para aquellos que no conocen a Elohím ni lo van a conocer nunca, porque no lo desean, pero para un supuesto hijo de Elohím, esta actitud de soberbia y de miopía espiritual es la causa certera de su futura caída.
EL ORGULLO
Esta actitud mental y espiritual lleva a la persona con esta falta de humildad a su contrario, a caminar y a pensar con orgullo en su ego, y en todo lo que “yo” puedo hacer y hago. El orgullo se puede definir como una predisposición y una actitud de auto-suficiencia y una confianza en nuestro ego y en lo que YO (con mayúsculas) PUEDO LOGRAR para cualquier cosa, entre ellas, para Elohím mismo. Podríamos definirlo como: “YO puedo; YO sé; YO voy a hacerlo”.
Para un creyente que cree en esas tres mentiras, todo está perdido de antemano, a menos que crezca y salga de esa caparazón de mentira en algún momento.
El orgullo es, claro está, el lado contiguo a la falta de humildad frente a Elohím, su continuidad. El orgullo no hace distinciones: al contrario, tienta mucho más a los líderes que a las personas que naturalmente no se sienten ser nada y por lo tanto, pueden y tienen mucho menos orgullo egotista que un líder.
LA FALTA DE TEMOR A ADONÁI
Este orgullo personal, egotista, es la pista de aviación hacia una tercera actitud fatal, la falta de temor a ADONÁI, que es la causa de la mayor parte de los problemas serios de un judío mesiánico, ya sea uno común o un líder en su sinagoga mesiánica.
Esta falta de temor no sólo es el principio del fin de una vida fértil y llena de fruto con Elohím, sino que es el principio de la caída, como cayeron Adám y Javah del Gan Éden. Si no tenemos el Rúaj Ir´át ADONÁI/Espíritu de temor a ADONÁI, podemos hacer cualquier cosa, desde el pecado más inocente hasta el más grave, porque: “¿quién nos está viendo?” (Así pensamos lo que no tenemos este Rúaj).
En cambio, el que sí ha pedido y tiene y mantiene este Rúaj Ir´át ADONÁI/Espíritu de temor a ADONÁI, está en la única posición adecuada para vivir una vida con Elohím y con sus hermanos en la fe: una vida temerosa de Elohím, no de los hombres. Esto significa una vida digna, respetuosa, íntegra, donde nuestro Elohím es nuestro Padre, pero a su vez, es nuestro Amo y Señor, a quien debemos obediencia y Amor.
UNA FALTA DE SABIDURÍA/JAJMÁH
Estas tres faltas de carácter nos arrastra a una cuarta, que se propaga como un cáncer sin restricciones a toda nuestra mente, nuestro cuerpo y finalmente, se posesiona de nuestro espíritu: una falta de sabiduría que hace que todo lo que hagamos sea con nuestra propia mente “sabia” y dejemos de lado el Rúaj Jajmáh/Espíritu de Sabiduría, que es el UNICO que nos puede guiar a una vida íntegra con Elohím, a una vida llena y plena de Su saber y de Su guía, para llegar al final de nuestra vida terrenal preparado para un buen puesto en los Cielos, junto a nuestro Mashíaj Ieshúa y a nuestro Elohím.
Cuando no hay sabiduría/jajmáh en lo que pensamos, decimos o hacemos, vivimos igual que cualquier “Juan de los Palotes” que jamás ha conocido a Elohím y que jamás lo va a conocer y nuestra vida se refleja en ese pensar, decir y actuar, como si fuese un papel de un actor que estamos representando, el papel de un tonto—espiritualmente hablando.
LAS CORRECCIONES NECESARIAS
De más está decir que debemos revertir estos cuatro pasos y volver al camino recto, hacer teshuváh corrigiendo nuestra mente, nuestra conducta y nuestra personalidad.
Dice el Tanáj en Mishléi/”Prov.” 1:7: “El Temor a ADONÁI es el principio de la sabiduría”. El Rúaj Ir´át ADONÁI sólo debemos pedirlo y Él, en Su infinita misericordia, nos lo dará y así estaremos empezando a caminar en el camino correcto.
Este temor nos va a sacar toda falta de humildad y de orgullo que podamos tener ahora y darnos la perspectiva adecuada: no somos más que polvo, que Elohím permitió que hablara y viviera por un tiempo, para ver qué podíamos lograr, antes de volver al polvo de donde salimos originalmente.
Cuando tengamos esta triple perspectiva, tendremos el principio de la sabiduría/jajmáh, que nos abre la puerta a LOS VERDADEROS SECRETOS del Universo, que están reservados para aquellos que caminamos en humildad y temor (no “reverencia” como se enseña).
¿Está usted dispuesto, mi querido hermano/a a hacer las correcciones necesarias para hacer una teshuváh completa que lo lleve al camino correcto y exitoso con Elohím?
(1) la falta de humildad frente al Creador, (2) el orgullo, (3) la falta de temor hacia Él, quien es el ÁLEF, el Todo y nosotros somos menos que el adorno caligráfico en la “iód” (y) (la letra más insignificante de todo el alefbét hebreo) y (4) una actitud de falta de sabiduría/jajmáh frente a los asuntos de Elohím.

