Bienvenido al sitio de Beit Shalom - Judaísmo Mesiánico Renovado, un lugar donde encontrarás lineas guías y herramientas para el inicio y la continuación de tu crecimiento espiritual logrando una mejor comprensión de los elementos básicos del Judaísmo y muchos otros aspectos que involucra ser Mesianico Renovado.

Jueves, 18 Junio 2015 07:09

PARASHÁH KORÁJ/"KORÉ"

Escrito por 
Valora este artículo
(6 votos)

DIFUNDIENDO EL JUDAÍSMO MESIÁNICO RENOVADO PARA TODA LATINOAMÉRICA, LOS EE.UU. Y EUROPA

PARASHÁH 38
KORÁJ/"KORÉ"

3 DEL MES CUARTO DEL 5776
20 DEL MES DE JUNIO DEL 2015

Lectura de la Toráh: Bamidbár/En el desierto/"Núm." 16:1-18:32
Lectura de la Haftaráh: 1ra. Shmuél 11:14-12:22

Por Julio Dam
Rébe Mesiánico Renovado

Copyright 2015 por Julio Dam. Invitamos a nuestros lectores a visitar nuestro sitio, www.beitshalom.org, con muchos artículos y parashót gratuitas y libros. Todos los derechos de autor reservados. Prohibida la reproducción, venta o la colocación en Internet, sin permiso escrito del autor. Toda colocación en Internet, reproducción en forma impresa, o enseñanza oral de esta parasháh, debe conservar y/o mencionar el nombre del autor y demás datos identificatorios. Los que violen este derecho de autor serán tratados por Elohím. Si usted desea suscribirse o des-suscribirse automáticamente a la parasháh y/o la Carta de Aliento de la Rabina, escriba su iméil en www.beitshalom.org. ¡Muchas gracias!

COMENTARIO DE LA PARASHÁH
UNA BUENA MANERA DE MEJORAR LAS COSAS:
DEBEMOS DEJAR DE LADO LAS QUEJAS CONTRA ELOHÍM

En el Tanáj se habla de “murmuraron”, una manera de decir “se quejaron”. Dice en Ba Midbár 16:45: “Apártense de esta congregación y los consumiré en un momento”. Y ellos se echaron sobre sus rostros”. Y en el 11:1: “Cuando el pueblo se quejó, esto enojó a ADONÁI; porque ADONÁI lo escuchó y Su ira se encendió. De modo que el fuego de ADONÁI se encendió entre ellos y quemó parte de los bordes del campamento”.

El quejarse es siempre una señal de incredulidad hacia cómo Elohím está manejando nuestras vidas. Debemos tener cuidado de lo que pensamos, decimos y hacemos, en este sentido, porque no importa lo que digamos, en realidad, estamos quejándonos, en el fondo, de Elohím.

En Ro. 8:28 dice todo lo contrario: “Porque todo resulta para bien, para aquellos que aman a Elohím, para los llamados a Su propósito”. Muchas veces no es fácil darse cuenta de la verdad de estos versículos, especialmente si lo que anda mal es con nosotros. Para los demás, siempre tenemos buenos “sermones” sobre por qué no debemos quejarnos, pero cuando se trata de nosotros, todos los sermones se nos “olvidan”, y nos quejamos sin parar, con todos y de todo.

Aun cuando nos ataquen de todos los costados, debemos serle fieles a Elohím y elogiar nuestra parte en los problemas, sabiendo y creyendo firmemente que “todo resulta para bien”, parafraseando a Romanos, porque no hay NADA que venga por “casualidad”, sino que todo está hecho por Elohím para nuestro bien.

No se deje amargar, porque esto le va a dar la victoria al enemigo. Alabe a Elohím por todas las trabas y problemas y siga adelante, clamando y pidiendo ayuda a Elohím en todas las áreas afectadas.

Dé gracias a Elohím por todo lo que le dio hasta hoy, y lo que le está dando, porque todo vino y viene de Él. Sin Él, nada somos y nada podemos.

El rabino Shául ya nos advirtió que no nos quejáramos: “…  no se quejen, como algunos de ellos se han quejado también, y fueron destruidos por el destructor” (1ª Co. 10:10).  Las quejas son para los no judíos mesiánicos. Nosotros debemos pensar en todo lo que NO nos pasó, en todo lo malo que Elohím NO permitió que nos sucediera, que es muchísimo. Sólo tenemos que mirar en la calle a aquellas personas con alguna cojera o alguna enfermedad, o que no pueden moverse, y daremos gracias a Elohím efusivamente por no estar en el lugar de ellas.

Debemos llenar nuestras bocas de agradecimiento hacia todo lo que Elohím nos ha dado, nos da y nos va a seguir dando, y dejar las quejas para aquellos que no lo conocen.

En el libro de Ba Midbar que estamos comentando, y en el libro de Dvarím/”Dt.” Elohím se especifica bien claro los resultados de la obediencia y de la desobediencia. La obediencia es el resultado de dejar a un lado las quejas y hacer lo que Elohím nos ordena hacer, sin pensarlo dos veces y sin quejarnos. Los resultados son: “prosperidad, felicidad, abundancia, un clima favorable para las cosechas, falta de esterilidad en el ganado y fructificación en todo lo que los judíos hacían. Las quejas y la desobediencia trae exactamente lo contrario: “violencia, crimen y pobreza; fallas en las cosechas, plagas constantes, calor sofocante, sequía y un clima exactamente lo contrario de lo necesario para prosperar; el ser dominado por otras naciones; fiebre, enfermedad, confusión mental, y toda clase de problemas.”  

LAS QUEJAS DE ELOHÍM CONTRA NOSOTROS

Pero las quejas no sólo provienen de nosotros hacia Elohím, sino de Elohím contra nosotros, y eso es mucho más serio. ¿Si Elohím se quejó de su Pueblo, por qué vamos a pensar o asumir que no se va a quejar de nosotros?

Hay varios motivos por los que Elohím se quejó de Su Pueblo: uno de los primeros es el sacrilegio. Su Pueblo ofrendaba lo que le sobraba, no lo mejor de su ganado o de sus animales o cosecha. Ieshúa le llamó la atención a Sus discípulos sobre la viuda indigente, que nada tenía, pero que, sin embargo, ofrendó dos centavos de lo poco que tenía. ¿Cómo estamos nosotros en cuanto a ésta ofrenda a Elohím? No debemos ofrendar ganado, ni centavos, sino nuestro tiempo y nuestra buena voluntad para estar en Su Presencia, algo mucho más “barato”, pero a veces, mucho más difícil que algo físico.

Está usted ofrendando a Elohím de su tiempo, de su trabajo, haciendo un lugar en el día para estar en Su Presencia? Si no, está usted cometiendo sacrilegio, como lo cometió Su Pueblo siglos atrás. No escatime su tiempo ni su esfuerzo en estar en Su Presencia. Si lo hace, después no se queje de que Elohím no contesta sus oraciones. Es usted quien no está dando lo mínimo que podría dar: de su ser, de su tiempo, y de su corazón hacia el Único Elohím que hay.

La otra queja de la cual Elohím mencionó fue el pecar contra los Cielos y el pensar que Elohím lo iba a tomar a la ligera. Esto es fabricar excusas por el pecado, pensando que no es nada pecar, o que lo que hacemos en realidad “no es pecado”, sino algo normal. No podemos engañar a Elohím pensando y actuando así.

Es normal en nuestra época el tomar ligeramente el pecado y pensar que la adoración es sólo “show” y que con eso Elohím va a estar satisfecho. Él no acepta monedas falsas que quieren hacerse pasar por verdaderas. La adoración a Elohím es algo muy serio y debemos tomarlo así. De otro modo, tendremos quejas de Elohím contra nosotros y un precio que pagar, que es el lento alejamiento de Elohím de nuestras vidas, ¡que Elohím no lo permita! Decimos “lento” alejamiento porque Elohím no le agrada alejarse de aquellos que estamos cerca de Él. Al contrario, Él desea acercarse más y más a nosotros, a medida que nosotros nos acercamos más y más a Él. Pero si nos alejamos, con mucha lástima y tristeza, Él se va a alejar de nosotros, aunque no nos demos cuenta al principio y los únicos que vamos a perder somos nosotros.

Cada uno de nosotros debemos tener una buena idea de lo que es el pecado y lo que es una vida pura agradable a Elohím. Así que, el pensar que Elohím va a condonar cualquier pecado que cometamos, es un grave error del que debemos estar atentos.

La otra queja, la cual Elohím no toma ligeramente es la blasfemia. En hebreo, blasfemia es “Jilúl HaShém” (desacrar el Nombre Santo de Elohím), haciendo o diciendo algo en contra de Elohím o en contra de alguna persona cercana a Él. La peor forma de blasfemia es decir o creer que Elohím no le importa el pecado y que lo mira livianamente. Es tener un Dios que no es el Único Elohím existente y Elohím nos hace pagar caro esta forma de blasfemia que es más común de lo que la gente pueda pensar, ya que igualamos la Mente de Elohím con la mente humana, que está llena de errores respecto al pecado.

Es muy malo el hablar del pecado pero el creer que Elohím no se lo toma en serio, y peor: el saber Su voluntad para nuestras vidas pero el desobedecerlo precisamente en lo que sabemos que era Su Voluntad. Esto es una rebelión disfrazada y disimulada, en contra de Su Reino, con excusas de una u otra clase, algo que Elohím no va a tolerar por mucho tiempo en nuestras vidas.

En resumen, hemos visto las quejas que nosotros, Sus hijos podemos tener contra Él, aunque no lo digamos abiertamente, pero lo tenemos en nuestra mente y corazón, y las quejas que Él puede tener contra nosotros, que a la larga pueden hacernos mucho daño espiritual si no actuamos para corregirnos.

Visto 1926 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.