Imprimir esta página
Jueves, 16 Abril 2015 00:19

PARASHÁH TATZRÍAH-MEZORÁH

Escrito por 
Valora este artículo
(6 votos)

DIFUNDIENDO EL JUDAÍSMO MESIÁNICO RENOVADO PARA TODA LATINOAMÉRICA, LOS EE.UU. Y EUROPA

PARASHÁH 27
TATZRÍAH-MEZORÁH

29 DEL MES PRIMERO DEL 5776
18 DEL MES DE ABRIL DEL 2015

Lectura de la Toráh: Vaikráh/Y llamó/"Lev." 12:1-15:33
Lectura de la Haftaráh: 2da. R. 4:42-7:2

Por Julio Dam
Rébe Mesiánico Renovado

Copyright 2015 por Julio Dam. Invitamos a nuestros lectores a visitar nuestro sitio, www.beitshalom.org, con muchos artículos y parashót gratuitas y libros. Todos los derechos de autor reservados. Prohibida la reproducción, venta o la colocación en Internet, sin permiso escrito del autor. Toda colocación en Internet, reproducción en forma impresa, o enseñanza oral de esta parasháh, debe conservar y/o mencionar el nombre del autor y demás datos identificatorios. Los que violen este derecho de autor serán tratados por Elohím. Si usted desea suscribirse o des-suscribirse automáticamente a la parasháh y/o la Carta de Aliento de la Rabina, escriba su iméil en www.beitshalom.org. ¡Muchas gracias!

Vaikráh/Y llamó/"Lev." 12:1: "Y Habló ADONÁI a Moshéh diciendo: “Habla a los hijos de Israel para decirles: “Mujer que conciba /Tatzría/iyrzt y dé a luz a un varón, quedará ritualmente impura durante siete días, tanto como los días de impureza ritual para su período menstrual".

COMENTARIO DE LA PARASHÁH
ADQUIRIENDO UNA MENTE POSITIVA

Ha pasado Pésaj, y en esas fechas es costumbre que los niños sean los encargados de recorrer la casa y limpiarla de jámetz/levadura, para dejar la casa limpia para la fiesta. El jámetz es simbólico de lo impuro, como lo son los días despues del parto o del período menstrual. Es muy necesario en la vida de todos nosotros que nos preparemos ahora, durante la actual Cuenta del Omer, limpiando nuestra casa mental, que es donde reside la mayoría de nuestros enemigos, que son nuestros pensamientos obscuros y destructivos, los pensamientos negativos (PN) sobre nosotros, los demás o las situaciones o problemas que estamos pasando.

Dice en Ieshaiáhu 26:3-4: “Tú mantendrás en completa paz a aquél cuya mente descansa en Ti.”

Para que “nuestra mente descanse en El,” debemos primero entender que hay patrones de pensamientos negativos que nos persiguen y que ya forman parte de nuestra vida, que tenemos que reconocer y eliminar. Podemos mencionar por lo menos diez de ellos.

  1. El tipo de pensamiento exagerado. En este patrón de pensamiento, o estamos haciendo todo bien o todo mal. Cualquier problema pequeño que se nos presente es un fracaso total para nuestra mente negativa y dejamos de ver que quizás estemos teniendo éxito en varias áreas, pero TODAVÍA no hemos tenido éxito en una sola de ellas. Sin embargo, nuestra mente negativa sólo se concentra en la única área en que todavía no hemos triunfado.
  2. Encontrar un defecto en nuestra casa. Una casa tiene cientos de partes y una de las cientos de ellas puede estar despintada o en mal estado. Sin embargo, las personas negativas se concentran en la única área que no está cien por ciento en toda la casa y sólo piensan en eso, sin pensar en las cientos de partes de la casa que NO están rotas ni en mal estado. Pensemos mejor en lo último en vez de en lo primero.
  3. Pensando lo peor de cada situación. En vez de ver algo bueno como tal, pensamos en que podría haber sido mejor. Si comimos en un buen restaurant, pensamos que el vino no estaba bueno, pero olvidamos que la comida era excelente.
  4. Generalización. Creemos que cuando algo nos sucede de malo, o de no bueno, SIEMPRE nos va a suceder eso en situaciones similares, lo cual es un ejemplo de sobre-generalización. Si alguien nos mira mal, creemos que todas las personas (o las chicas) nos van a mirar mal.
  5. Vemos siempre venir lo negativo. Nos convertimos en pájaros de mal agüero, siempre esperando lo peor de cada situación o persona. Esto puede tener una consecuencia no sólo mental, sino hasta espiritual, lo que lo convierte en algo más serio y más difícil de quitar.
  6. Razonamos con nuestra bilis, en vez de hacerlo con nuestro cerebro frío o mejor, con nuestro espíritu. Debemos dejar de pensar negativamente de todo, dejando que nuestro cerebro frío evalúe las cosas y veremos todo de una manera más fría y más objetiva.
  7. Pensamientos de “debería de.” Siempre estamos pensando en nuestras obligaciones, torturándonos de paso todo el día por algo que quizás falta semanas para que suceda.
  8. Agrandar las cosas. Siempre vemos las cosas peor de lo que verdaderamente son. Un pequeño problema lo transformamos en una tragedia griega.
  9. Personalizamos lo negativo. Siempre nos echamos la culpa de cualquier problema que pase, aun cuando no tiene ni remotamente nada que ver con nosotros.
  10. Piense en lo que lo deprime. Estamos constantemente deprimidos y si escribimos lo que nos sucedió en el día durante 5 minutos, y los examinamos, veremos la evaluación negativa de ellos en seguida. Comience describiendo brevemente el suceso que le molestó, quizás algo que dijo su esposa o un familiar, o algo que sucedió en su empleo o en su hogar. Escriba las emociones que sintió. ¿Estaba triste, enojado o ambas cosas? Escriba los pensamientos que llevaron a esas emociones, como “Mi matrimonio está en problemas” o “Mi trabajo cada vez está peor”, en vez de escribir los sentimientos. Revise las nueve causas de arriba para ver si está cometiendo alguna de las nueve faltas de pensamiento negativo (PN). Cuando identifique cuál de las faltas de PN está cometiendo, está en camino para dejar de hacerlo. Cada vez que tenga un PN, piense: ¿Qué falta estoy haciendo? ¿Estoy “personalizando lo negativo”? ¿Viéndolo todo negativo? ¿Cuál de ellos? Por ejemplo si pensó: “Mi matrimonio anda mal” puede pensar: “Mi esposa no está de humor hoy porque no se siente bien, no es que mi matrimonio anda mal siempre”. 

Dice en Mishléi/Prov. 23:6/7: “Porque así como cada uno evalúa las cosas/shaár en su nafshí/alma, así es él.”

Después que hemos aprendido a sacar nuestros pensamientos negativos de la mente, debemos aprender a confiar en El y aprender a que nuestra mente descanse en Elohím y no en nuestras habilidades para resolver nada.

  1. Debemos pedir perdón por “confiar en el hombre“ (en este caso, nosotros mismos) y romper la maldición que viene acompañando esa confianza.
  2. Entregarle uno por uno los problemas que tenemos (y también los pensamientos negativos que los acompañan) y pedir que El nos dé la solución.
  3. Tomar la decisión firme de no descansar más en nuestros propios juicios, ni tomar decisiones propias.
  4. Apuntar cada problema, o tarea que nos agobia y entregársela a Elohím ahora.
  5. Pedir su shalóm shalóm (perfecta paz) completo en cada problema o tarea.

Visto 1818 veces
Julio Dam

Lo último de Julio Dam