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Viernes, 08 Junio 2018 10:51

PARASHÁH 37 SHLÁJ / ENVÍA

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DIFUNDIENDO EL JUDAÍSMO MESIÁNICO RENOVADO PARA TODA LATINOAMÉRICA, LOS EE.UU. Y EUROPA

PARASHÁH 37
SHLÁJ / ENVÍA

26 DEL MES TERCERO (SIVAN) DEL 5779
9 DEL MES DE JUNIO DEL 2018

Parasháh: BaMidbár/En el desierto/“Núm.” 13:1-15:41
Haftaráh: Iehoshúa 2:1-24

Por Julio Dam
Rébbe Mesiánico Renovado

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Ba Midbár/En el Desierto”Núm.” 13:31:
“Pero los hombres que habían ido con él respondieron: ‘No podremos ir adelante contra esa gente, pues son más fuertes que nosotros.” 

COMENTARIO DE LA PARASHÁH

CÓMO NO CONQUISTAR ALGO

Esta parasháh nos habla de cómo NO conquistar algo, ya sea un país o nuestro país interior, nuestra mente. ADONÁI deseaba regalarles a Sus hijos la tierra de Kna´án/”Canaán” y al efecto envió a espías/meraglím para que explorasen el territorio y diesen un informe a Moshéh sobre cómo conquistar la tierra, viendo sus puntos fuertes y sus puntos débiles, para poder elaborar una estrategia para conquistarla. En vez de eso, los meraglím fueron conquistados por la estrategia enemiga, especialmente el miedo, y vinieron de vuelta a Moshéh contando POR QUÉ NO era posible conquistar Knaán. ¡Los conquistadores fueron conquistados antes de comenzar! Debemos admitir que los habitantes de Knaán eran gigantes, que habían otras dificultades, pero el informe de los meraglím sólo nos enseña cómo NO planear una conquista de nada: ni de un país ni de nuestro interior, que tan necesitado está de que sea conquistado por Elohím y transformado. Para que nuestro interior sea conquistado por Elohím, debemos SIN FALTA entregárselo a Él, porque Elohím no quita NADA que nosotros no querramos de nuestro interior. Él sólo hace lo que nosotros le pedimos, pero no nos quita NADA malo en nuestro carácter, o en nuestra personalidad si no se lo pedimos. Él tiene ENORME respeto por cada persona, tanto que es demasiado, porque muchos de nosotros necesitamos ayuda en cambiar, y  ¿¡QUIÉN ES EL MEJOR PARA ESO QUE ELOHIM!?

Pero El tiene tanto respeto por cada uno de nosotros que no nos va a tocar siquiera, si no se lo pedimos. A todos nos hace falta examinarnos y pensar qué debemos hacer y qué NOS FALTA HACER para ser mejor de lo que somos ahora. Si no lo hacemos nosotros, sólo nuestra esposa/esposo o nuestro padre/madre puede decirnos qué nos falta en nuestra personalidad o carácter que deberíamos tratar de cambiar. Pero el Mejor de Todos es Elohím. Pídanle a Elohím que les muestre de alguna manera qué debemos cambiar en nuestra personalidad o en nuestro carácter ¡y El lo hará, pierdan cuidado!

Como dijimos en la parasháh pasada, el viaje desde Mitzráim hasta Israel tenía dos etapas, la primera era desde Mitzráim hasta Knáán que era el territorio que había que conquistar y la segunda etapa era, una vez que ya estaban allí, transformar Knaán en “la tierra de leche y miel,” en Israel a través de la conquista y de la renovación.

Lo que tenían que haber hecho los meraglím era un plan de conquista; y uno que tuviese en cuenta que Elohím estaba con ellos, en vez de en contra de ellos; en vez de esto, elaboraron un informe de derrota que fue un reflejo del plan de defensa de las siete ciudades de Knaán. La defensa principal de Knaán fue infundir temor en los futuros invasores. Como castigo por un trabajo tan mal hecho, Elohím hizo que todos los meraglím que dieron un informe negativo muriesen y que sus descendientes vagasen por el desierto por cuarenta años, excepto Kalév e Iehoshúah, los únicos que dieron un informe positivo. Este último se transformó, gracias a su visión positiva en el sucesor de Moshéh más tarde.

LA NECESIDAD IMPERATIVA DE UNA CADENA DE MANDO

Pero comencemos por el comienzo: el principal error de los meraglím fue la falta de cadena de mando y de respeto a la autoridad, sin la cual ningún emprendimiento, ni civil ni militar menos que menos, tendrá éxito. Esto es importante para nuestras vidas, ya sea que planeemos conquistar algo, o el interior de nuestras mentes, que necesita una renovación urgente.

Todos nosotros, lo entendamos o no—y la enorme mayoría de nosotros NO lo entendemos—ya estamos funcionando bajo una cadena de mando: está ADONÁI, el Rúaj ha Kódesh, Ieshúa (EN ÉSE ORDEN), nuestro rabino, co-rabino y/o la autoridad delegada que pueda haber en nuestra sinagoga, el padre de familia, la madre y los hijos. Esta es la cadena de mando bajo la cual debemos funcionar siempre. La enorme mayoría de los mesiánicos ignoran la existencia de esta cadena de mando, y la importancia suprema que tiene para sus vidas el reconocer esta cadena y RESPETARLA sin chistar.

La realidad es otra: a fulanito/a no le cae bien el rabino o la autoridad delegada (o cualquier otra excusa) y comienza una campaña de desinformación contra la autoridad para bajarla o para abrir otra sinagoga que “le haga la competencia” a la primera. Las razones verdaderas pueden ser variadas: puede que no le hayan dado oportunidad para exhibir sus dotes de mando, que no tenga espacio para desarrollarse en la sinagoga, que el rabino tenga mal carácter y se la tome con esta persona en particular o cualquiera otra razón valedera o no.

Sin embargo, los que entendemos esta cadena de mando sabemos que no importa la razón, valedera o no, importante o no, debemos respetar a la autoridad delegada de Elohím, no importa el/los errores que cometa y aceptarlos como si fuese lo mejor del mundo. El respetarla es respetar el ORDEN que Elohím tiene para todo, del cual ya hablamos en una parasháh reciente.

El no hacerlo significa, de hecho, caminar  en el principio de la rebeldía a la autoridad, que es el principio de ha satán y sobre el cual el Pseudo-Mashíaj/”anticristo” funciona y ha funcionado desde Nimrod. La verdadera base de esta rebeldía está en la rebeldía hacia la cabeza de Elohím, ADONÁI, no importa la excusa del momento. El que se levanta contra la autoridad delegada, aun con la mejor de las razones, se está levantando contra ADONÁI mismo. Las consecuencias son previsibles: nada de eso puede tener éxito. Ha satán está fomentando este tipo de rebeldía por un lado, y por otro lado, está esperando el permiso de Elohím para aplastar esta rebelión con todas sus fuerzas, que son muchas, porque tiene la aprobación de Elohím para hacerlo y las ganas de hundirnos (que son suyas).

De modo que tenemos que revisar la cadena de mando y ver si no hay algo que funciona fuera de lugar: si la esposa manda en el hogar, la cadena se ha roto; si los hijos mandan, lo mismo. Si hay una revolución en contra de la autoridad delegada de la sinagoga, las cosas están mal y terminarán peor. Si eliminamos a Ieshúa de esa cadena de mando, todo se viene abajo, lo creamos o no, el tiempo nos va a dar la razón.

EL TEMOR AL HOMBRE Y LA FALTA DE TEMOR A ELOHÍM

El otro error que cometieron los meraglím fue el no tener en cuenta que ADONÁI los estaba enviando, por intermedio de Moshéh. Si esto era así, ¿de qué debían de tener miedo? No se los envió para VER SI ERA POSIBLE invadir Knaán. Se los envió para preparar una estrategia de ataque y de conquista sobre esos pueblos idólatras en grado sumo, para limpiar la futura tierra de Israel. Sin embargo, todo esto se perdió en la mente de los jefes de las tribus que exploraron Knaán y sólo primó el temor. Un famoso estratega inglés dijo una frase exactamente cierta: “Teme a Elohím y no tengas miedo de nada.” Eso es exactamente la postura que debemos tener, en todos los ámbitos de nuestra vida, desde las cosas más pequeñas, que muchas veces nos produce angustia, o stress, hasta las más difíciles, como una visita al dentista, una operación o un problema personal serio.

El temor es consecuencia directa de no comprender ni tener en cuenta la cadena de mando, el primer error que cometieron. Al no entender que ADONÁI estaba al mando de toda la operación, tuvieron miedo, porque se vieron ELLOS al mando, cuando sólo eran peones en un juego de ajedrez mucho más grande que ellos.

LA FALTA DE UNA ESTRATEGIA DE PUNTOS FUERTES Y DEBILES​

El tercer punto que les faltó, como consecuencia directa de los dos primeros, es que no hicieron lo que les enviaron a hacer: una lista de puntos fuertes de la tierra y de la gente y de puntos débiles. La primera parte la exageraron y sólo trajeron de vuelta el informe sobre los puntos fuertes: eran gigantes. Pero descuidaron el segundo punto, que es el fundamental para formular una estrategia de ataque: los puntos débiles del enemigo. No encontraron ningún punto débil en ningún lado, por lo que salieron vencidos mentalmente, antes de tiempo y así volvieron delante de Moshéh.

Esta serie de errores son comunes a todos nosotros, aun cuando nuestro propósito, o mejor, el de Elohím, es conquistar nuestra mente para Él, que es Knaán, lleno de tribus idólatras, (léase: pensamientos no puros) en vez de estar lleno de Elohím y de Sus deseos.

Nuestra estrategia para conquistar nuestra mente debe ser exitosa y bien planeada desde el principio. Nuestro primer principio debe ser el de reconocer y aceptar la cadena de mando, especialmente el de nuestra autoridad espiritual, ya sea un rabino o una persona (puede ser una hermana de la congregación) encargada de la sinagoga, si es que Elohím la ha designado como tal y en muchos casos así mismo es.

El siguiente paso es reconocer que todo lo que hagamos y hacemos es para Elohím, en el fondo. Que si mejoramos nuestro estado mental, nuestros pensamientos, sentimientos, voluntad, estamos mejorando para Él, no para nosotros solamente. El tercer paso es evaluarnos sinceramente. Tomar una hoja y dividirla en dos columnas verticales y escribir: “Rasgos positivos que deseo reforzar en mí y que necesito para mejorar” y en la columna de la derecha escribir los “Rasgos negativos que deseo eliminar de mi carácter para mejorar.” Y ser sincero (para eso, no se lo muestre a nadie, ni siquiera a su cónyuge).

El siguiente paso a esa DECISION (no tome una opinión, ni una idea, tome decisiones firmes), es preguntarse: 1. ¿Qué voy a hacer para que estos cambios se lleven a cabo? 2. ¿Qué necesito HACER para que esto suceda? 3. ¿Qué CREENCIAS (sobre mí mismo, sobre los demás, sobre el mundo en general) necesito cambiar en mi mente, que me están estorbando para que sea lo que deseo ser?

Con oración continuada y persistente, y de un rasgo de carácter a la vez, usted PUEDE cambiar, sin duda alguna. Recuerde: Elohím, en la forma espiritual de Ieshúa, está a su lado derecho, a un centímetro de su sien derecha. Háblele, pídale ayuda para cambiar y conquistar su Kna´án y transformarla en un Israel.

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