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Jueves, 08 Enero 2015 08:11

PARASHÁH SHEMÓT/NOMBRES

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 DIFUNDIENDO EL JUDAÍSMO MESIÁNICO RENOVADO PARA TODO LATINOAMÉRICA,  LOS EE.UU. Y EUROPA

 

PARASHAH No. 13

19 DEL MES DÉCIMO DE 5775/13 DEL MES  DE ENERO DE 2015

PARASHÁH SHEMÓT/NOMBRES

Lectura de la Toráh: Shemót/Nombres/”Ex.” 1:1-6:1 Haftaráh: Ishaiáhu 27:6;28:13;29:22,23

 

Por

Julio Dam

Rébe Mesiánico Renovado

 

Copyright 2015 por Julio Dam. Invitamos a nuestros lectores a visitar nuestro site, www.beitshalom.org, con muchos artículos y parashót gratuitas y libros. Todos los derechos de autor reservados. Prohibida la reproducción, venta o la colocación en Internet, sin permiso escrito del autor. Toda colocación en Internet, reproducción en forma impresa,o enseñanza oral de esta parasháh, debe conservar y/o mencionar el nombre del autor y demás datos identificatorios. Los que violen este derecho de autor serán tratados por Elohím.

 

COMENTARIO DE LA PARASHÁH

“EL CRECIMIENTO ESPIRITUAL Y LA COMPRENSIÓN DE ELOHÍM”

 

Shemót/Nombres/”Ex.”5:22-23: “Y Moshéh volvió a Elohím y dijo: “Elohím mío, ¿por qué has hecho mal contra este pueblo? ¿Por qué me has enviado? ¡Porque, desde que fui a hablar con el Paró a hablar en Tu Nombre, él ha hecho más maldad a esta nación; y Tú no has salvado a Tu Pueblo!”

 

Y Elohím le contesta que espere un poco más y verás que todo sale para bien al final. Palabras llenas de sabiduría, pero que al final, no satisfacen a muchos, cuando en vez de que sea Elohím quien nos las dice, son los hechos que nos rodean los que hablan.Cuando algo nos sucede en nuestra vida y, como Moshéh, no entendemos nada de lo que está sucediendo, es porque nuestro crecimiento espiritual deja que desear y debemos ponernos al día con lo que Elohím está haciendo y nosotros no entendemos.

 

      La Toráh dice que “Sus Pensamientos no son nuestros pensamientos” (Is. 55:8) y eso sí que es una enorme verdad. La otra enorme verdad es que existe un proceso de crecimiento espiritual y dentro de este proceso existen, como en todo proceso, etapas. Podemos señalar cinco etapas en la madurez espiritual con Elohím.

 

 

ETAPA PRIMERA: LOS FALTOS DE PRINCIPIOS

      En esta primera etapa, están los que todavía no tienen ni idea de lo que el estar con Elohím realmente significa, en el fondo, aún cuando hayan estado años como creyentes o ya como judíos mesiánicos. En el fondo, aunque concurren a la iglesia o a la sinagoga mesiánica, son manejados por su propia voluntad y sólo usan a Elohím para lograr sus propósitos—o tratan de usarlo—porque la mayoría de las veces no les resulta y muchos vuelven atrás en su camino, creyendo que donde habían estado estarán mejor, pero no se dan cuenta que los que están mal son ellos, no el cristianismo o el judaísmo mesiánico ni Elohím—por no comprender cómo funcionan las cosas con Elohím. Se puede definir a este grupo, que, por cierto, es mayor de lo que uno podría pensar, como “buscadores de ventajas” y lo son, pero también son algo más vital: son principiantes y son egotistas. Sus móviles son: “yo, yo, y yo”. Y no los estamos criticando, sino señalando la primera etapa por la que TODOS HEMOS PASADO, de una manera u otra. Son personas esencialmente pragmáticas, buscando soluciones a sus problemas personales y que las encuentran en Elohím, y por eso, lo siguen, como lo podrían encontrar en otras religiones.

 

ETAPA SEGUNDA: LOS FORMALES

Estos son los que se han metido en una caja religiosa, “SU religión” y creen que sólo ellos poseen la VERDAD y tratan de convencer a los demás de SU verdad. Tratan de aferrarse a los ritos, a las enseñanzas al pie de la letra, para escapar del miedo a vivir en el misterio que es esta vida para la persona no crecida espiritualmente. Es básicamente el miedo lo que los sostiene donde están. El resultado (no importa la denominación ni la religión) es la hostilidad y el rechazo a todos los que no son “de nuestra religión”. En el extremo de esta estrecha formalidad, se encuentra la intolerancia, la violencia, primero verbal y luego física, que termina en la persecución religiosa, de la cual la historia del mundo tiene volúmenes para contarnos y tumbas colectivas sin nombre que hablan más que los volúmenes de historia.

 

      Pero, detrás de ese miedo y de esa hostilidad, está un carácter que tiene temor de cambiar, temor de investigar, y pocas ganas intelectuales de hacerlo. Son, en su propia manera de ser, pragmáticos, como los primeros, pero mucho más violentos y asertivos que los primeros y más dispuestos a tomar el poder religioso o el dinero, si se les presenta la ocasión y ésta no se hace esperar, ayudada por ha satán para sus propios fines.

 

ETAPA TERCERA: LOS INQUISITIVOS

En esta etapa están aquellos que están en búsqueda de la Verdad (tanto la exterior como la interior, la que tenemos dentro nuestro, de nuestro insconsciente) y del Verdadero Elohím, ya que han “entendido” (espiritualmente) lo que muchos no logran captar: que sólo hay un solo Elohím, pero millones de Dioses y de religiones. Estos son los que están en persecución de TODA la Verdad de Elohím. Si pudiesen tenerla o comprarla lo harían. Algunos, sin embargo, son tan amplios de mente, que se tragan la mentira de ha satán que es lo mismo Elohím que este otro “Dios” y toman al Dios y dejan a Elohím, al que tanto tiempo y oración les costó llegar. También en esta etapa están los que vuelven para atrás, “al vómito” y se aferran a lo que estaban antes, por este o aquel motivo, por este o aquel problemita pequeño, por ésta o aquella persona, pagando un precio enorme por una pequeña traba momentánea: el de salirse del Unico Elohím y volver a los Dioses que abundan en el mundo religioso.

 

      Estos son los más valiosos para Elohím, ya que buscan la Verdad, no el dinero ni el poder, y Él ama a aquellos que buscan la Verdad. Dijo Ieshúa mismo: “YO soy LA VERDAD, el camino y la vida” (Ioj. 14:6).

 

      La Verdad, por un lado, la hemos dividido en Verdad exterior y Verdad interior. La Verdad exterior es nuestras creencias con respecto a Elohím y a Sus áreas, mientras que la Verdad interior es lo que llevamos adentro desde pequeños y que no queremos que nadie sepa, ni siquiera nosotros mismos, que es la definición misma del Unbewust de Sigmundo Freud, traducido no bien como “inconsciente”. Es esta segunda verdad la que nos va a ser más útil para aquellos que queremos realmente crecer espiritualmente, si la atacamos primeramente, o por lo menos, simultáneamente con la Verdad exterior. El Rúaj ha Kódesh no va a violentarnos emocionalmente, revelándonos cosas que nosotros no deseamos saber. Como alguien dijo muy bien, “es todo un Caballero”. Él va a esperar que nosotros le pidamos que nos muestre lo que tenemos de fallado, de roto, de herido, de falta de funcionamiento dentro nuestro, para hacerlo. Cuando así lo hagamos, veremos un avance en nuestro nivel espiritual, porque, poco a poco, el Rúaj va a comenzar una sanación interior que todos necesitamos. Con esa sanación dentro nuestro, Elohím puede comenzar a trabajar en la Verdad Exterior con más facilidad, ya que no vamos a estar “protegidos” por el temor y la vergüenza de todas las heridas de nuestra niñez o de nuestra vida pasada, sino que vamos a estar sanos para recibir todo lo que El desea darnos y mostrarnos: “cosas ocultas de lugares escondidos, para que sepas que Yo, ADONAI, soy el Elohím de Israel” (Is. 45:3).

 

ETAPA CUARTA: LOS QUE BUSCAN EL CRECIMIENTO ESPIRITUAL

  En cuarto lugar están aquellos que no les importa nada más que progresar espiritualmente, ya que se “dieron cuenta” (por medio delRúaj Guilúi/Esp. de Revelación) que eso es lo que más importa en nuestra vida espiritual. Estos son los que se dieron cuenta que no son las religiones las que cuentan, ni las doctrinas ni las discusiones mentales y humanas, sino las revelaciones que tiene Elohím para con Sus seguidores que ansían recibirlas y Él se las da, por Su Misericordia y la relación íntima con Elohím a través de aceptar a Ieshúa como Mashíaj y Elohím. A través de esta relación íntima, han comenzado a conocer personalmente a Elohím, Su carácter, Sus reacciones, Su Misericordia infinita, maternal y desean más y más de todo ello.

 

      Existen todo de ambiciones: de dinero, de poder, de fama, pero la única ambición que va a sobrevivir a todas las demás, es la ambición de crecer espiritualmente, ya que lo que somos el último día de nuestra vida, es lo que vamos a ser una vez que nos presentemos delante de Elohím. Aquellos que no llegaron a ser más que bebés espirituales, van a presentarse en “pañales espirituales” delante de Él. Aquellos que llegaron a ser niños no muy inteligentes, espiritualmente hablando, van a seguir siéndolo en los Cielos, con Elohím, creciendo muy lentamente en la Eternidad, porque tampoco tuvieron la ambición necesaria para crecer aquí, cuando era el tiempo adecuado. Y los que buscaron crecer y pagaron el precio, se van a presentar delante de Elohím en el día de su partida, como lo que ellos mismos construyeron: sujajmáh/sabiduría los va a acompañar toda la eternidad, porque supieron valorarla ahora y Elohím se las valorará en la Eternidad, con Él.

 

ETAPA QUINTA: LOS QUE BUSCAN LA SANTIDAD/KEDUSHÁH

Por último, están los que buscan sukedusháh/santidad, porque han sido enseñados por Elohím que “sinkedusháhno verán a Elohím” (Heb. 12:14). Hay unakedusháhDE y unakedusháhCON, como todo proceso dialéctico. LakedusháhDE significa el apartarse, el separarse de todo aquello que nos ensucia la mente, el corazón, el cuerpo y el espíritu. Esto no se hace en un día, sino que es un proceso diario, pero continuo, que toma el resto de nuestra vida en esta tierra.

 

   LakedusháhCON es aquella que nos acerca a Elohím, a través del “nacer de arriba/noléd mi le málah”al recibir al Mashíaj Ieshúa, despertando así a nuestro espíritu/rúajque estaba dormido. Esto nos da una nueva naturaleza, la espiritual, pero todavía nos queda un gran obstáculo, que es el quebrar nuestra alma, que se interpone entre nuestrorúaje Ieshúa viviendo dentro nuestro. Si no quebramos “el hombre exterior” como lo llama el Rav Shául, éste siempre estará interponiéndose en el camino de comunicarnos con Elohím.

Ambas son un trabajo de toda la vida y de todo el día, pero valen la pena, porque es lo único que nos vamos a llevar cuando nos llegue el momento de irnos a vivir con Elohím.

 

Es recién en esta última etapa, para los que lleguemos a ella, que vamos a comenzar a entender los “por qué” de todo lo que sucede en el mundo y a nosotros y a los que nos rodean. Como Moshéh, se nos va a dar a conducir una parte de Su Pueblo, pero con una sabiduría/jajmáhmucho más grande que la tenemos ahora, porque la hemos ambicionado y hemos pagado un precio por ella.

 

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