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Viernes, 18 Noviembre 2016 11:52

PARASHÁH VAIERÁH/Y APARECIÓ

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DIFUNDIENDO EL JUDAÍSMO MESIÁNICO RENOVADO PARA TODA LATINOAMÉRICA, LOS EE.UU. Y EUROPA

PARASHÁH 4
VAIERÁH/Y APARECIÓ

18 del mes Octavo del año 5777
19 de Noviembre del 2016

Parasháh: Be Reshít/”Gen.” 18:1-22:24
Haftaráh: Melajím Bét/2ª R. 4:1-37

Por Julio Dam
Rébe Mesiánico Renovado

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COMENTARIO DE LA PARASHÁH
EL DAR: LA NATURALEZA DE ELOHÍM

El capítulo 18:1-2 de Be Reshít, nuestra parasháh de esta semana, habla de cómo Avrahám se esfuerza por atender a sus invitados, lo que en hebreo se llama “hajnasát orjím”(recibimiento de huéspedes), aun cuando Avrahám acababa de ser circuncidado—a los 99 años! (¡Auch!). 

¿De dónde sacó Avrahám esta cualidad de carácter, ya famosa en él, de dar? Pues, claro: de Iahvéh mismo! Elohím, si lo pensamos un poco, antes de crear el Universo, no tenía con quien hablar, con quién compartir nada, por lo que decidió crear el Universo y dentro de él, al hombre y especialmente al Pueblo Judío, para que sean Su pareja, Su Esposa (Jer.3:14), con la cual compartir y especialmente a quien DAR. El compartir, la amistad es uno de los secretos de un buen matrimonio, una base sólida para un matrimonio que dura. Una amistad se compone en gran parte de dar, una de las cualidades más destacables de Elohím, si no la MÁS destacable.

Ya que, como todos sabemos Avrahám era un “millonario”, como se lo llamaría hoy, ¿por qué no hizo que sus criados trajeran la comida para sus huéspedes, en vez de hacerlo todo él solo? Porque Avrahám había aprendido algo fundamental de Iahvéh: el ser dadivoso. El dar nos cambia; el dar nos hace pensar en los demás, en vez de pensar continuamente en satisfacernos a nosotros solamente. El dar nos hace SER más y más como Elohím y ésa no es una meta pequeña.

Podemos dar una multitud de cosas y en el Judaísmo Mesiánico Renovado (JMR) enseñamos y encorazonamos a nuestros miembros a hacerlo, ya que la tzedakáh (que literalmente es “limosna” pero que en el fondo comprende todo esto que estaremos hablando en esta parasháh) es fundamental para todo judío mesiánico, aparte de que es motivo de gran bendición para cada mesiánico renovado que  la practique.

 

 

AMOR AHAVÁH

 El verdadero dar comienza con la ahaváh (amor sacrificial,espiritual de Elohím). La ahaváh es la fuerza más poderosa del Universo. No estamos hablando del amor carnal, condicional, sino del amor universal, incondicional con que Elohím nos ama a nosotros, aunque la gran mayoría del mundo no quiere saber nada de Él o está adorando a otro “dios” que el que nosotros adoramos. Cuando le preguntaron a Ieshúa cómo ser salvo, no citó algo cristiano, sino los Mandamientos de la Toráh judía, como corresponde con un rébe judío como era Ieshúa y lo sigue siendo: “Ama a tu amigo, compañero/reá como a ti mismo”(Mat 19:19).

El amor ahaváh es, más que nada, sacrificio para nuestro yo, que demanda, continuamente nuestra atención y se cree el Universo entero.  Las madres son las que mejor dan este tipo de amor ahaváh, especialmente su tiempo, su confort, su comodidad, con tal de satisfacer las necesidades de sus hijos.  Es de ellas que debemos aprender todos, de su ejemplo. 

Una de las características más difíciles de esta ahaváh es la incondicionalidad. Los que tienen ahaváh aman sin condiciones a los demás. Gracias a Elohím, que esto es una actitud mental y psicológica, y que por lo tanto se puede aprender. Para aquellos que no saben amar sin condiciones, pueden aprender a sacar sus condiciones y simplemente: amar, no importa qué haga la otra persona o en qué esté metido o cuál sea su actitud.

No es fácil esta actitud, pero sí es imprescindible. El que no la tenga, debe orar para que Elohím le dé esta ahaváh sin condiciones previas, ya que este es el tipo de ahaváh que tiene Elohím para con la humanidad entera. No ama a los judíos solamente, sino que ama a todos los seres humanos, no importa su actitud, su religión, su profesión, ni nada. Los ama POR ENCIMA de sus diferencias con Su moral o Su ética. Y hacia eso debemos apuntar. Eso no significa que ame, ni que nosotros tengamos que amar al pecado, no. Él ama a los pecadores pero odia al pecado, como bien claro lo dice en Rom. 1 y los insta a salirse de él.

TIEMPO

Podemos dar de nuestro tiempo a los demás, a los que necesitan ser escuchados y ser confortados, aconsejados, guiados. Muchas personas, específicamente judíos mesiánicos (o no) necesitan ser escuchados y guiados. Para eso nos puso Elohím en sus caminos, nosotros que ya tenemos un tiempo con El, y podemos guiarlos con Su guía, no con nuestra carne, que nada vale.

Es bueno examinar cómo gastamos nuestro tiempo: qué parte de éste se va en cosas insignificantes y sin valor, como el ver TV o el hablar cosas intrascendentes, en vez de estar haciendo algo por alguien. Sería muy importante y clave si por 30 minutos al día hacemos la cosa más importante que podríamos hacer en nuestra vida. (¿Sabe usted qué cosa es ésa? Es conversar con Iahvéh por medio de tener a Ieshúa dentro nuestro, en nuestro espíritu/rúaj). Por lo menos por una hora al día, pase tiempo con las personas más importantes de su vida, que pueden ser su esposo/a, familia, amigos. No estamos hablando de conversaciones banales, aunque eso también es necesario en la familia, sino de relaciones significativas, que pueden surgir con nuestra oración previa.

Maneje su tiempo hoy, para que desde mañana esto se empiece a cumplir.

Contestar un iméil a una persona que está necesitada de información sobre Elohím puede salvar un alma o puede ayudarla a salir de un problemón en que esté en este momento, sin que nosotros ni siquiera sepamos la importancia de lo que le contestamos. Este autor recuerda hace muchos años atrás, cuando recién comenzaba a cumplir el shabát y le preguntaba a Elohím qué deseaba que haga en ÉSE shabat. Él le dijo al que escribe: “Ve a visitar a Fulana” (una hermana en la fe, casada con un creyente). Cuando quise hacerlo, me enteré por teléfono que estaba internada en ese preciso momento en un sanatorio privado. Fui a verla, y conocí al padre de ella, que vivía en Argentina y que había venido sólo a ver a su hija internada, a quien le hablé de Elohím. Aceptó a Ieshúa y allí pensé que había terminado la cosa. ¡Años después me enteré que este señor que había aceptado a Ieshúa, falleció muy pocos meses después de aceptar a Ieshúa en Paraguay!

AYUDA

El dar incluye, obviamente, todo o parte de aquello que nuestro familiar, amigo o hermano en la fe necesita: hay personas que HOY necesitan un consejo; otros una ayuda financiera; otros una oración o una oración continua, todos los días; otros necesitan liberación (un tema acerca del cual no todos los judíos mesiánicos concuerdan); otros necesitan sencillamente que se les escuche. Mas todo eso y cada una de esas cosas es “dar”, ya que damos nuestro tiempo, nuestro esfuerzo y nuestra voluntad.

Hay consejos que han cambiado vidas enteras, porque han sido dados con sabiduría (aunque sea humana) y en el momento adecuado. El consejo de ciertas personas han cambiado vidas, ya sea en cómo criar a sus hijos, o cómo adelantar financieramente, o cómo comenzar una vida de nuevo. Hay otras personas que nunca hemos conocido ni vamos a conocer personalmente, como escritores o filósofos, que han cambiado la vida de millones de personas con sus sabios consejos sobre muchos temas.

Eso no significa, claro, que debemos de hacerle caso a todos los que nos aconsejen, aún cuando digan que sus consejos vienen de Elohím. La clave para aceptar o no, está en el testimonio de vida de la persona que nos lo da. Si la persona tiene un sólido testimonio, es prácticamente una certeza de que lo que nos aconseja es bueno o viene de Elohím (si eso es lo que él/ella nos dice). De otro modo, tenemos que tener MUCHO cuidado de no caer en ese tipo de manipuladores, que están manejados por espíritus de control, que pueden dañar una vida entera con un consejo equivocado.

Ni qué decir, que el mejor consejo viene de Elohím mismo. Debemos orar por él, buscar Su consejo y orar para que lo entendamos cuando nos lo envía.

CONOCIMIENTO

Otro elemento importante que podemos dar a los demás es el conocimiento que viene de Elohím, no el nuestro, carnal y sin base escritural. Elohím desea usarnos como Sus portavoces, mas esto implica no sólo aprender primero Su Verdad (y no la “verdad” del mundo, que es engaño), sino estar dispuestos a sufrir y a aguantar rechazos por ella, ya que el mundo no puede aceptar la Verdad de Elohím, sino sólo la suya propia, que viene a través de la carne. Es justamente por eso que el Judaísmo Mesiánico tiene tanta oposición. Aquellos que estamos en él debemos prepararnos y fortalecernos espiritual pero especialmente mentalmente, ya que el rechazo contra el mesianismo es total.

ESPERANZA

Una de las cosas más importantes que podemos dar a los que nos rodean es esperanza. Hay un mundo a nuestro alrededor que se pierde por falta de la Verdad. Cuando le hablamos de Elohím y de lo que Él le puede dar a su vida, estamos brindándole esperanza de una vida mejor, por lo menos en el Olám ha Báh/en el Mundo Venidero.

ABRAZAR

 Se han hecho estudios científicos recientemente y se ha comprobado que todos necesitamos un abrazo, un beso, una caricia, una demostración de que nos aman, aunque muchos de nosotros no podemos dar nada de eso, porque nunca nos han abrazado nuestros padres ni nos han besado y eso es lo que podemos transmitir a nuestros propios hijos o familiares: ninguna calidez. Nosotros los latinos tenemos fama de ser mucho más cálidos que los demás países del mundo. ¡Aprovechemos esa fama para demostrar a los demás que realmente los amamos! La próxima vez que vea a su hijo entrar por la puerta de entrada, déle un abrazo, un beso, y dígale que lo ama. ¡Verá la cara de sorpresa que quizás va a poner, por la falta de costumbre!

Como sea lo que hagamos, aprendamos a DAR mucho más de lo que estamos acostumbrados.

El rébe Dam, su familia y congregación “Béit Shalóm” (“Casa de Paz”) le desean un shabát lleno de shalóm!

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Julio Dam

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