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Martes, 12 Julio 2016 19:29

PARASHÁH JUKÓT / ESTATUTOS

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DIFUNDIENDO EL JUDAÍSMO MESIÁNICO RENOVADO PARA TODA LATINOAMÉRICA, LOS EE.UU. Y EUROPA

PARASHÁH 39
JUKÓT / ESTATUTOS

10 del mes cuarto del año 5777
16 de julio del 2016

Lectura de la Toráh: En el desierto/Bamidbár/”Núm.” 19:1-22:1
Lectura de la Haftaráh: Shoftím/Gobernadores/”Jueces” 11:1-33

Por Julio Dam
Rébe Mesiánico Renovado

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COMENTARIO DE LA PARASHÁH
EL VALOR DE LAS ACTITUDES

Dice en Bamidbár/”Núm.” 21:5:” Y habló el pueblo contra Elohím y contra Moshéh: ¿Por qué nos hiciste venir de Mitzráim/Egipto para que muramos en este desierto? Que no hay pan, ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan liviano (el “man hú”)./
וידבר העם באלהים ובמשׁה למה העליתנו ממצרים למות במדבר כי אין לחם ואין מים ונפשׁנו קצה בלחם הקלקל׃

La actitud de los hijos de Israel/bnéi Israel es el tema de nuestra parasháh de esta semana. Las actitudes de los hijos de Israel y las nuestras, deberían ser motivo de preocupación para nosotros, ya que determinan en gran medida nuestra vida pasada, presente y futura.

¿Qué es una actitud? Es una postura, una posición frente a una situación o una persona. ¿De dónde provienen nuestras actitudes? Todos nosotros partimos (consciente o inconscientemente) de lo que se podría llamar “nuestra caja de creencias”, que comprenden no sólo nuestras creencias religiosas, sino todo tipo de convencimiento que tenemos, ya sea heredado, aprendido en nuestro hogar, de nuestra cultura nacional, o de nuestra experiencia personal. Como ejemplo podemos dar el que algunos de nosotros creemos que “no sirvo para nada” o “yo puedo hacer cualquier cosa que me proponga”. Todo esto no es más que creencias, muchas veces no comprobadas, sino aprendidas de chico y que se han encajonado y determina nuestro caminar (para bien o para mal).

 

 

A propósito de este caminar, las actitudes están encuadradas en un proceso que comienza con la mencionada (1) “caja de creencias”, sigue con (2) las actitudes, que generan (3)comportamientos, que, a su vez, (4) generan estados de ánimo, que impresionan a los demás como (5) reacciones en los demás que nos hacen (6) corregirnos (si estas reacciones son negativas) o si así lo queremos, o (7) seguir igual (si son positivas) o si no es nuestra voluntad cambiar.

En el versículo citado arriba, la “caja de creencias” de los hijos de Israel respecto a la incompetencia de Moshéh generó una serie de actitudes negativas, que se encarnaron en Kóraj, de quien hablamos en la parasháh pasada, que generó comportamientos como el de Kóraj y su séquito, que generaron estados de ánimo de rebeldía contra la autoridad delegada de Moshéh, que hizo que Elohím reaccionara haciendo que la tierra se tragara a Kóraj y su grupo, lo que terminó por generar una corrección en el pueblo de Israel, por miedo a correr la misma suerte.

En el libro de 1ª de Pétros 5:5 dice: “Asimismo, ustedes, jóvenes, sométanse a sus ancianos (de la sinagoga mesiánica). Sí, todos ustedes, sométanse los unos a los otros y vístanse de humildad porque “Elohím resiste a los orgullosos, mas muestra gracia a los humildes”. Por lo tanto, humíllense bajo la mano poderosa de Elohím, para que los exalte a Su tiempo, dejando toda preocupación sobre Él, ya que Él se preocupa de ustedes. Sean sobrios, sean vigilantes; porque vuestro enemigo/ha satán camina alrededor de ustedes como león rugiente, buscando a quién devorar. Resístanlofirmes en la fe, sabiendo que los mismos sufrimientos los experimentan vuestros hermanos en el mundo. Mas que el Elohím de la gracia, que nos llamó a gloria eterna por Ieshúa ha Mashíaj, después que hayan sufrido un poco, los perfeccione, los establezca, los fortalezca y les dé un cimiento fuerte. A Él sea la gloria y el poder para siempre. ¡Amén!”

Cuando la famosa frase dice: “Así como un hombre piensa, así es él” está dando un cimiento a todas nuestras creencias, creencias, comportamiento, estados de ánimo y reacciones en los demás. Ya que todo lo que hacemos en la vida con Elohím y en nuestra vida diaria, es un producto de nuestra mente. Aunque tenemos a Ieshúa en forma posicional en nuestro espíritu, nos movemos en el mundo de la mente, la ideosfera.

LA SUMISIÓN

La primera actitud que Pétros menciona es la sumisión. “Ustedes, jóvenes, sujétense a los ancianos (de la sinagoga mesiánica)”. Los ancianos no son los viejos, sino los que Elohím ha puesto en autoridad, aunque sean jóvenes, tienen la autoridad delegada de Elohím, y por lo tanto, los “jóvenes”, ya sean en edad o en haber aceptado a Ieshúa como Mashíaj y Elohím, deben someterse, ya que Elohím trabaja sólo en orden y el principal tipo de orden es la autoridad y ésta, delegada. Aunque nuestra autoridad parezca o esté equivocada, nuestra obligación, MIENTRAS CONTINUEMOS en esa congregación, es obedecer. Ya va a llegar el momento—si hay error o pecado en los líderes—de que Elohím nos indique que nos cambiemos de congregación o que abramos la nuestra—pero no por nuestra cuenta, en actitud de rebeldía hacia la autoridad delegada por Elohím que Él ha colocado, ya que el hacerlo cuesta muy, muy caro.

Este concepto de la autoridad delegada y de la sumisión que le debemos, es casi inexistente entre los creyentes. La actitud normal es hacer nuestra voluntad: si nos gusta el líder, qué bueno y si no, lo criticamos y lo seguimos criticando, hasta que nos echan o nos vamos por nuestra propia cuenta y abrimos nuestra propia congregación. ¡MUY MAL! Hemos actuado de acuerdo al principio de ha satán: la rebelión. Y ya sabemos cómo va a terminar ha satán. ¿Es eso lo que deseamos para nosotros?

LA HUMILDAD

La segunda actitud que Elohím nos exhorta a tener, por medio de Pétros es la humildad. Como ya hablamos en nuestra parasháh pasada respecto a Moshéh, la humildad es el rasgo característico de alguien que está dependiente de Elohím. ¿Para qué tratar de sobresalir si es Elohím el que ordena todo en el mundo? Nosotros tenemos que hacer nuestra parte (no es cuestión de irse a dormir porque Elohím “ya lo va a hacer”), pero tampoco es cuestión de empujar a los demás, tratando de ser notado, ni de abrirse paso a gritos, ya que tenemos quien nos defienda. Esta actitud es la adecuada para un judío mesiánico que confía en que Elohím está tomando cuenta de su vida.

DEJANDO TODA PREOCUPACIÓN

Lo tercero que Pétros nos aconseja es dejar atrás toda preocupación. Esto es más fácil decirlo y enseñarlo que hacerlo. La razón es que depende de nuestro carácter, formado por el proceso de que hablábamos al principio. Si nuestra caja de creencias contiene la creencia de que no podemos dejar de pensar en lo que nos preocupa, porque se nos “puede escapar de las manos” entonces estaremos preocupados siempre. Por otro lado, la preocupación viene, muchas veces, por razones inconscientes, que nada tienen que ver con el tema específico que nos preocupa y allí ya el problema es mayor que la simple “entrega a Elohím” del problema, ya que debemos escarbar en nuestro inconsciente, mediante la oración, pidiendo que Elohím nos muestre cuál es, exactamente, la raíz del problema de nuestra preocupación constante.

SEAN SOBRIOS

El ser “sobrios” no se está refiriendo a no tomar alcohol, claro está, sino a estar en equilibrio emocional, a no irse a los extremos, ni de euforia ni de depresión y ansiedad, sino de mantener una actitud de equilibrio, teniendo siempre presente en nuestra mente que Elohím está a cargo de todo, y dejándolo a cargo de todo en cada oración que hagamos, todos los días. Muchas veces, no es fácil conservar la calma ni el equilibrio, ya que a veces las cosas se van acumulando sobre nuestra psiquis, y cuando “el vaso se desborda” lo mismo sucede con nuestro carácter y perdemos la calma. No está mal perder la calma en esos casos, ya que es presión psicológica que se está acumulando en nuestro recipiente psíquico y es bueno vaciarlo de vez en cuando, mientras esa ira y esa descarga no se convierta en una actitud constante.

SEAN VIGILANTES

Elohím nos previene de estar siempre alertas, espiritualmente hablando, ya que “ha satán se pasea como león rugiente, buscando alguien a quien devorar”. Desafortunadamente, se han tomado los dos extremos concerniente a ha satán: o se le echa la culpa de todo, inclusive de lo que nosotros mismos tenemos la culpa, o no se lo tiene en cuenta para nada. Ambos extremos está equivocados, ya que la realidad, para nosotros, judíos mesiánicos/mesiánicos renovados, es que la mayoría de los problemas surgen por culpa nuestra, no de nuestro cónyuge, ni de nuestros hermanos en la fe, pero es aprovechado por ha satán y su ejército (tanto el espiritual, como el humano) para atacarnos y hacer estragos en nuestra vida, por lo que debemos atacar este problema en dos frentes a la vez: no echarle la culpa a ha satán de todo, sino que primero ver qué estamos haciendo mal; pero sin hacerle guerra espiritual constante, especialmente del tipo defensiva, para cuidarnos de sus constantes ataques, por causa de las puertas abiertas mentales y espirituales que le abrimos con nuestras faltas y pecados. Desde la perspectiva del judaísmo mesiánico renovado, vemos con nuestros propios ojos cómo sinagogas mesiánicas enteras se vienen abajo porque no tienen la menor idea de la guerra espiritual y por lo tanto, al menor problema, son deshechos por ha satán y sus ejércitos (humanos y espirituales).

RESÍSTANLO

Elohím nos insta a resistir a ha satán continuamente. El no hacerlo sólo aumenta nuestros problemas, pero como hemos dicho, sin perder de vista la parte de culpa que tenemos nosotros, y que ha facilitado su entrada en nuestras vidas. 

FIRMES EN LA FE

Nuestra fe/emunáh puede flaquear y de hecho, flaquea cuando nos suceden cosas desagradables o inesperadas, y comenzamos a pensar: “¿Será que Elohím existe? ¿Será cierto que Él me ve o me ayuda como yo creo? ¿Y si es así, por qué me sucede lo que me está pasando?” Este es el mismo planteamiento que ha satán disfrazado de serpiente le hizo a Javáh: “¿Será que…?” No debemos ceder a este tipo de pensamiento, sino que debemos rechazarlo con toda la fuerza de nuestra mente y de nuestra voluntad y repetirnos aquellos versículos que nos dan confianza en que El está con nosotros. “Yo estaré con ustedes hasta el fin de los días”.

Además, las crisis de emunáh no son más que eso: crisis pasajeras, tormentas mentales y espirituales que luego dan paso al buen tiempo, como toda tormenta lo hace.

LOS PERFECCIONE

Tenemos mucho camino delante de nosotros hasta lograr el propósito de Elohím en nuestras vidas, que, más que nada, es la kedusháh/santificación de nuestro espíritu, mente y espíritu. Mas no debemos poner obstáculos a Su moverse en nosotros, muchas veces con métodos que no son de nuestro agrado, como los problemas de todo tipo, ya que sólo con lo negativo es que reaccionamos y cambiamos, que es el propósito de Elohím.

“A Él sea la gloria y el poder para siempre. ¡Amén!”

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