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Viernes, 10 Junio 2016 15:52

PARASHÁH ESPECIAL DE SHAVUÓT

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DIFUNDIENDO EL JUDAÍSMO MESIÁNICO RENOVADO PARA TODA LATINOAMÉRICA, LOS EE.UU. Y EUROPA

PARASHÁH ESPECIAL DE SHAVUÓT

5 DEL MES DE SIVAN DEL 5777
11 DE JUNIO DEL 2016

Por Julio Dam
Rébe Mesiánico Renovado

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LA ESENCIA DE SHAVUÓT
EL ANHELO DE LO ESPIRITUAL

Todos nosotros tenemos un anhelo interior por una vida mejor, lo cual significa, en el fondo, una vida espiritual. En lo profundo de nuestra mente y de nuestra personalidad, Elohím ha hecho un vacío, para que pudiese ser llenado. Así, vagamos de lugar en lugar, de relación en relación, de religión en religión, en búsqueda de la “verdad.” Pero la verdad no está allí. La verdad espiritual está en el moverse del Rúaj ha Kódesh.

Como el hombre carnal no entiende cómo llegar a esa “vida mejor,” lo sustituye por riquezas, poder, viajar, vicios, que son vanos intentos de llenar el vacío espiritual que tenemos en el espíritu, y que sólo el Rúaj ha Kódesh puede llenar. Pero como el hombre carnal no entiende las cosas espirituales (1ª Cor. 2) entonces lo trata de sustituir con “espejitos para los indios,” una falsificación del objeto precioso, la vida espiritual.

Sin embargo, Elohím proveyó de las fiestas correctas, en el orden correcto, para poder encontrarlo.

Shavuót es sólo el segundo eslabón en una cadena de cinco moadím/festividades anuales que Elohím ordenó se llevaran a cabo (de un total de ocho, si incluímos al shabát, relatadas en Vaikráh/Y llamó/”Lev.” 23). No existiría Shavuót, sin Pésaj, niShavuót sin Sukót, las tres GRANDES fiestas/moadím anuales ordenados por Elohím.

Pésaj, el moéd/la fiesta que conmemora la muerte de Ieshúa, IHVH venido en carne y su vida en nosotros (Gál. 2:20) y la respectiva muerte de nuestro yo y el vivir de Ieshúa EN nosotros y DESDE nosotros; además, hubo un Pésaj histórico: ocurrió en el Siglo I cuando Ieshúa hizo eso mismo en carne: murió y resucitó por nosotros. Pésaj también es un salirnos de Mitzráim/Egipto, que simboliza la inmundicia de las peores  características del mundo. La cuenta del Omer/Sefirát ha Omer, siete por siete más un dia, (50 días) simboliza este avanzar desde la mayor inmundicia posible (Mitzráim) hasta la mayor santidad/kedusháh posible, en Shavuót.

Shavuót/Semanas. Este es el moéd que conmemora la llegada del Rúaj/Aliento Santo de Elohím a la tierra para llenar a cada judío mesiánico renovado del Siglo I que así lo quisiera. Existe también un Shavuót histórico: En Maasím ha Shlijím/Hchs 2 se relata cómo el Rúaj ha Kódesh cayó sobre los judíos mesiánicos renovados del Siglo I en el “aposento alto”.

Ióm ha Teruáh/Día del sonido plañidero del shofár. Este moéd conmemora el aviso (por medio del sonido del shofár) que Elohím nos da para que nos limpiemos, nos arrepintamos y hagamos teshuváh/un volver a Elohím, para prepararnos para Sukót. Hubo un Ióm ha Teruáh histórico, que anuncia el principio de los iamím ha kétz/los últimos días, para que todo el mundo, especialmente el mundo judío haga teshuváh.

Ióm ha Kipurím/Día de los sacrificios expiatorios/kaparáh.Este día está instituído  para que Elohím mate un cordero en vez de a nosotros; esto sucedió durante 2000 años en el judaísmo escritural; desde el Siglo I, en que Ieshúa, el “Cordero de Elohím que quita el pecado del mundo” murió por nosotros, Su sangre nos quita toda culpa pasada. Existe también un Ióm ha Kipurímhistórico: la sangre que está corriendo en Israel desde Marzo del 2001, en que comenzó la “Gran Aflicción (Tzaaráh ha Gdoláh)” predicha en Mat. 24:29 está cubriendo los pecados del mundo hasta que llegue su fin, muy pronto. Sukót/Cabañas. Esta moéd está instituída para que todos los judíos, por sangre y por fe, se unan (cada año un poco mejor, un poco más) con IHVH en cuerpo, mente y lo que yo llamo “la Tercera Reforma”, el colocar la Mente y el Alma de IHVH de nuevo en las mentes, almas y corazones de Sus hijos, para que reciban la Verdad revelada que estuvo ausente en los últimos 19 siglos. Este “Sukót histórico” está a la vista en forma embrionaria desde 1967 en que Irushaláim está en manos israelíes para  siempre; y desde alrededor de 1990 en forma más visible, con el crecimiento agigantado de ya miles de sinagogas mesiánicas en todo el mundo y en todos los idiomas. Estos cinco moadím/festividades siguen el patrón de cinco que explicamos en nuestro libro “Cómo Entender ‘Romanos’ y las Escrituras”, ya en imprenta.

Así, mientras en Pésaj nos vaciamos de nuestro yo, en Shavuót nos llenamos del Rúaj ha Kódesh, en Ióm Teruáh nos despertamos del sueño y de la distracción, en Ióm ha Kipurím/Día de los sacrificios expiatorios, volvemos a IHVH para llegar aSukót y poder entrar en la Sukáh/Cabaña.

¿CÓMO LOGRAR ESA ESPIRITUALIDAD?

 La pregunta que debemos hacernos, es: ¿Cómo lograr esa espiritualidad que todos anhelamos?

Siguiendo a Elohím. Este dejó en el interior de todos nosotros una chispa encendida, que clama por El, aunque está ahogada por el mundo y sus afanes. Hasta que llega el momento exacto  para que lo conozcamos, y allí se cumple lo que dijo Ieshúa: “Nadie puede venir a Mí si no es por el Padre que me envió, quien lo acerca (a Mí).” Y el mérito es totalmente de Elohím, por lo que no tenemos nada de qué jactarnos, ya que El es el que nos ha elegido desde antes de la fundación del Universo, para ser Sus hijos y elegidos para la salvación. Mas la respuesta a este llamado, a este acercamiento a El está en nosotros el hacerlo o no.

Esta respuesta a Él es variada, tan variada como son variados los caracteres humanos. Pero se podrían clasificar estas respuestas de acuerdo a tres categorías que se corresponden con las tres categorías de seres humanos: corporales, mentales y espirituales. Hay seres humanos que tienden a reaccionar con sus instintos, sus emociones, con sus reacciones hormonales; estos son los que llamamos corporales, descendientes de “Jam/caliente,” el hijo de Nóaj. Hay seres humanos que sus respuestas son casi todas mentales: reaccionan con la frialdad de una computadora, que hacen su estadística a velocidad de la luz y ésta les dice lo que deben contestar o hacer, hijos de Iafét/”hermoso”. Y hay seres humanos que reaccionan, aún en esta etapa temprana de sus vidas espirituales con sus espíritus, hijos de Shém/”nombre”, los antecesores de los hijos de Israel.

Pero para los tres tipos de hombres/mujeres, hay un trabajo grave y pesado delante de ellos: especialmente para las dos primeras categorías de personas, las corporales y las mentales. Los espirituales ya están “en sintonía” con el mundo espiritual y el trabajo es menos “grave y pesado” para ellos. Sólo deben aprender a sintonizar esta nueva frecuencia espiritual que es la de Elohím. El trabajo es iniciarse en “entender y comprender” a Elohím y no limitarse a creer que, porque han aceptado ya a Ieshúa como Elohím y Mashíaj ya “son salvos,” y nada deben hacer.

“Y esta es la vida eterna, que te conozcan a Ti, el unico Elohím verdadero, a Ieshúa Mashíaj, a quien Tú has enviado.”

Seguir a Elohím significa seguir a Iahvéh teniendo a Ieshúa dentro nuestro por medio del Rúaj ha Kódesh. Y seguir a Elohím significa llegar a intimar con el Creador del Universo, como se intima con una persona que después de un tiempo de intimidad llega a ser nuestro amigo. El puede llegar a ser nuestro amigo también, como lo fue de Avrahám, como dice en Iaakóv/Jacobo/“San Tiago” 2:23. Mas esta amistad necesita de cultivo, de tiempo pasado en Su compañía, de esfuerzo en escucharle y en ser escuchado, no por una computadora de un cuatrillón de megabites, sino de un Ser Creador del Universo, que todo lo ve, todo lo sabe y todo lo conoce y todo lo escucha.

Elohím es una Persona en tres Partes, así como nosotros somos una persona en tres partes. Como toda persona, El siente, oye, se goza, se ríe, se divierte, está triste (por nuestros fracasos rotundos), ama, aborrece, se ocupa de Sus hijos, nosotros, y desea lo mejor para nosotros, que, precisamente, es la vida eterna.  El se comunica con nosotros de variadas maneras: a través de Su creación, de los pájaros en las mañanas, que lo alaban con sus cantos; del cielo en las tardes, con sus tormentas, que anuncian las tormentas para aquellos que no le complacen; de Sus señales: nuestros sueños, que muchos de ellos son mensajes para nosotros que no sabemos interpretar; de Su voz, que todo lo crea, especialmente la Ahaváh/amor sacrificial por nosotros, la que desea todo lo bueno.

Nos hemos olvidado, o quizás nunca lo supímos que Elohím es una Persona (no tres) como nosotros, y que, como tal, NECESITA de nuestra compañía, la busca y nos busca, así como nosotros deberíamos buscarlo a El. Hemos dejado que Elohím sea una “cosa” que sabemos y creemos que existe, pero con la cual  no tenemos comunicación alguna. Es como si estuviésemos casados, pero hace 20 años que no vemos ni hablamos con  nuestro cónyuge, y sin embargo, decimos que seguimos casados. ¡No es cierto! Podríamos haber ESTADO casados, pero ya no. Algo similar sucede con Elohím, a quien decimos conocer, pero con quien no nos comunicamos hace rato.      

Dice en Koríntim Álef (1ª Cor. 2:6: “Mas hablamos jajmáh/sabiduría entre los maduros, la jajmah no de este mundo, ni la de los gobernantes de este mundo, sino que hablamos la jajmáh de Elohím en misterio, la cual ha sido escondida y preordenada or Elohim antes de los mundos para nuestra kavód/honor, la cual ninguno de los gobernantes de este mundo conoció; porque si la hubiesen conocido, no hubiesen clavado en el tronco de árbol/stauron al Adón ha kavód/Señor de honor.”

El Rúaj nos posibilita entender DE VERDAD el Tanáj y el N.T. Sin el Rúaj, todo es un juego con trampa, donde CREEMOS que entendemos, pero en realidad, nuestra mente y las técnicas de pensamientos humanos no pueden alcanzar a la esencia espiritual de las cosas que Elohím desea enseñarnos; solo a la apariencia. Nos engañamos cuando confiamos en la mente humana para entender la profunda jajmáh de Elohím, una jajmáh espiritual que sólo puede ser entendida y aprehendida con elRúaj. Esta es otra de las grandes ventajas de poseer el Rúaj. El que no tiene el Rúaj viviendo dentro suyo, no puede entender las cosas de Elohím, solo puede CREER que las entiende, pero se equivoca.

Así como no podemos entender la esencia del Tanáj, menos que menos podemos entender con nuestra mente y sin el Rúaj a Elohím mismo, el Creador del Tanáj. Sólo nos engañamos si creemos que podemos hacerlo. El hombre, aun el judío (por sangre o por fe) sólo puede conocer DE ELOHÍM, pero no A Elohím con su mente solamente. Como dice el rébe Shaúl, son un “misterion” (palabra hebrea), no algo que se puede conocer. Así, tenemos mesiánicos que son enseñados por el Tanáj, en vez de ser enseñados por el Rúaj, grave error. La verdad/emét de Elohím no se puede captar con nuestra mente, sino con nuestro rúajiluminado por el Rúaj ha Kódesh. Aun cuando esta verdad espiritual es conocida, no es escuchada, ni menos que menos, aplicada. Se insiste en aprender el Tanáj con nuestra mente, con repeticiones, cuando el único camino correcto es la revelación, como dice el Rébe Shául en Gál 1:12: “Porque yo no nada aprendí de hombre, ni fui enseñado, mas a través de una revelación/apocalipseos de Ieshúa Mashíaj.” (nuestra traducción del griego).

Esta comunicación y esta comprensión a través de la comunicación es el fondo y la esencia del moéd/fiesta de Shavuót: el encontrar el medio, que es el Rúaj ha Kódesh y la voluntad, que debe ser nuestra única contribución, para lograr llenarnos delRúaj y así estar En Su Presencia para Sukót/Cabañas, la última gran fiesta anual, en pocos meses más.

JAG SAMEAJ LAJEM! (FELIZ FIESTA A USTEDES!)

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