Fragmentos del Pacto Renovado – Galatas

3:10: G M Existe toda una corriente de estudio de los comentaristas específicamente sobre este versículo, quienes han quitado la siguiente conclusión, que es lo que se enseña: 1. Todos los que no guardan la Toráh perfectamente están bajo la maldición de Dt. 27:26 según citado por Shául; 2. implícito en el primero, está el que nadie puede guardar toda la Toráh. 3. Por lo tanto, todos los que se apoyan en las obras de la Toráh están malditos (Gál. 3:10). E.P. Sanders, en cambio, en sus comentados libros Paul and Palestinian Judaism y especialmente para este versículo, en su libro Paul, the Law and the Jewish People, lo ve como una discusión entre Shául y los “influenciantes” en cuanto a cuál es el punto de entrada al “Pueblo de Elohím”, a los judíos, según Ro. 11:17. El punto de entrada a la salvación, el primer punto (de dos) como ya explicamos en muchos otros lugares (y en la Referencia anterior a ésta, la 3:6), es el creer en Ieshúa y por lo tanto, ser injertados en el árbol judío de Ro. 11:17 y no el cumplir las buenas obras de la Toráh. Pero, una vez que uno está posicionalmente en el lugar correcto, entonces, sí hay que cumplir la Toráh, de a poco, cumpliendo primero lo más “grueso” de las prohibiciones en la Toráh, como quitarse la idolatría y el comer comida no kashér, como lo dice Hchs. 15:19-20; con el tiempo, los gentiles van a aprender cómo cumplir más y más la Toráh, según Hchs. 15:21, un versículo que se ha quedado “huérfano” de atención, comprensión y comentario y que nadie cita ni entiende su importancia. En conclusión, lo que el Rav Shául está diciendo NO es que nadie puede cumplir la Toráh (porque, primero, Elohím sabe hasta dónde podemos cumplirla; y segundo, Shául mismo en Fil. 3:6 él mismo dice que la cumplía totalmente: “irreprensible”) sino que ahora, vino Elohím en Persona (manifestado como Ieshúa=Imánu’ El) para que cumplamos la Toráh desde dentro nuestro, para dirigir nuestros pasos a cumplirla—siempre y cuando nos dejemos dirigir por Él minuto a minuto (Ro. 8:1,4, y 14). Por último, la mayoría de las versiones dicen “Maldito el que…en todas las cosas de la ley…” algo que no está en el original hebreo, como podemos ver en nuestra traducción de Dt. 27:26 en el vers 3:10 de Gál, que es “el que no sostenga las palabras…”, pero en ningún lado dice “todas las cosas”. Esta cita enfatiza que el que NO cumple lo que dice la Toráh, es maldito, lo cual refuerza el hecho que debemos de cumplir la Toráh. La Toráh, dice Shául en Romanos: es “Santa y los Mandamientos son santos y justos y rectos” (Ro. 7:12).

Por otro lado, una cosa es estar “bajo una maldición” como se ha traducido hasta ahora, y otra—muy diferente– es estar “en peligro de ser” maldecidos. TODOS, sin excepción, los que leen y creen el Tanáj y el P.R. están BAJO PELIGRO de ser maldecidos—que NO es lo mismo que estar ya bajo maldición, ya que hay cientos de maldiciones que pueden entrar a jugar un papel en la vida de aquellos que están viviendo bajo estas reglas de juego: por ejemplo, los que no honran a sus padres, entran en maldición (cuando lo hagan, no antes); los que le rezan a estatuas o estampitas entran en maldición; los que desobedecen las órdenes de Elohím, entran en docenas de maldiciones (Dt. 27, 28 y 29) (siempre que desobedezcan, no antes ni después), los que cambian las palabras del libro de Revelación, entran en las maldiciones de ese libro (Rev. 22:18), etcétera. Pero los que NO hacen esto, NO están bajo maldición, así que el versículo 10 está, o mal escrito, o mal traducido, o modificado posteriormente en esa palabra: “peligro de” maldición, es el sentido original, no “bajo maldición”. Por ejemplo, el que cruza la luz roja de un semáforo está “en peligro” de chocar, no necesariamente choca; si está manejando en domingo en una intersección donde nunca hay tráfico, no va a chocar jamás, está sólo “en peligro” de chocar por cruzar en rojo, lo cual es muy diferente.

by dambs

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